Geometría y Arte Real

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Geometria masonica

El documento Halliwell, también conocido como el Poema Regius, es el documento masónico más antiguo conocido. De autoría incierta, data de 1390 y consta de 64 páginas escritas en verso. Fue donado al Museo Británico por el rey Jorge II de Inglaterra en 1757.

El Manuscrito Cooke es el segundo más antiguo y el más antiguo conjunto de normas masónicas escrito en prosa. Está fechado en 1450 y también se conserva en el Museo Británico a día de hoy.

En estos documentos fundacionales, que fueron consultados por Anderson cuando escribió sus Constituciones, la M.·. se define en relación a la Geometría, la ciencia que contiene a todas las demás, sin la que ningún conocimiento sería posible, la más importante de las siete artes liberales que según los antiguos todo hombre libre debía conocer para tomar parte activa en la vida de la ciudad.

Estas eran las tres artes relacionadas con la elocuencia, llamadas Trivium, que son la Gramática, la Lógica y la Retórica y las cuatro relacionadas con los números, o Quadrivium: la Aritmética (el número), la Geometría (el número en el espacio), la Música (el número en el tiempo) y la Astronomía (el número en el espacio y en el tiempo).
La referencia a la Geometría está especialmente destacada en el Manuscrito Cooke. El cinco, su número de orden en la lista, está particularmente decorado y destacado, igual que la primera letra de la palabra geometría, la G. El texto original reza: “La Geometría enseña al hombre a medir la Tierra y todas las cosas, y esta ciencia se llama Masonería”. A continuación se lee el comentario siguiente: “Tomad nota, os lo ruego, de que todas las ciencias están contenidas en la Geometría porque esta enseña a medir la ponderación y el peso de todas las cosas en y sobre la totalidad de la tierra, todo lo que debéis conocer y ni la Gramática ni la Lógica ni ninguna de las ciencias podrían subsistir sin la Geometría.”

El texto describe a la Geometría como la esencia misma del saber, que es precisamente la definición de la palabra griega de la que se deriva: Geometría como medida de la Tierra, significado de todo lo conocido o por conocer.

Pero la Geometría es más que medir, más que el arte de trazar figuras. Es el Arte Real, es una manera de estar en el mundo.

La definición de la Masonería como el arte de medir todas las cosas nos viene de muy antiguo y enlaza con una tradición, la tradición iniciática, que tiene como objetivo ofrecer elementos de reflexión, referencias e inquietudes a cada nueva generación para que no solamente interprete lo que otros crearon antes sino para que cree a su vez nuevo conocimiento. Para que le sea posible mirar hacia lo más profundo y disponer de otra manera lo que existe.

“Que no entre nadie que no sepa Geometría”. La historia nos dice que esta advertencia estaba escrita en el frontispicio de la Academia de Platón, que el filósofo fundó en el año 390 a.C.

¿Qué quiere decir el maestro? ¿Qué entiende por geómetra, por el que sabe Geometría? ¿Por qué es tan importante?
Es tan importante porque el que sabe Geometría sabe usar el compás, es decir, sabe medir. No es el tema de esta plancha, así que no me extenderé sobre el sentido simbólico del compás.

Para Platón, la Geometría no es un fin en sí mismo. La Geometría es un método, una actitud que nace de la voluntad del estudiante de explorar, que pretende desarrollar su capacidad de abstracción, es decir su capacidad de superar el mundo de las sensaciones que nos mantienen dentro de lo visible, dentro del mundo material, el mundo profano, para elevarse hacia lo puramente inteligible, el mundo del espíritu. Para iniciar el viaje hacia el centro de la Tierra.
Que los alumnos sepan Geometría significa que saben establecer relaciones entre las ideas, que son capaces de diferenciar lo importante de lo accesorio y que serán ciudadanos críticos capaces de ser filósofos responsables de la vida de la ciudad. Que son capaces de ver más allá.

La Geometría estudia las formas y las figuras y también las formas de los razonamientos. Es la ciencia que eleva el alma por encima de las consideraciones puramente materiales.

Todas las modalidades del saber se pueden, es verdad que, en algunos casos, con dificultad, someterse al principio de autoridad: a un dogma, a un gurú, a una obediencia, a una escuela. A un sabio que determina lo que es cierto y lo que es falso y al que hay que creer. A un Maestro que sienta cátedra, al que se refieren todos cuando el aprendiz pregunta ¿por qué? y ellos contestan “porque el maestro así lo dijo”. Magister dixit.

Pero hay un saber absolutamente inmune a tal dominación: es la Geometría.

Nadie puede decir, por ejemplo: “la suma de los ángulos de un triángulo es igual a un ángulo plano. El maestro ha hablado”.

En Geometría, cualquier proposición, una vez enunciada, nos está interpelando: “esto no lo sabrás hasta que no lo compruebes tú mismo, con tus herramientas, la escuadra y el compás”.

El espíritu de la Geometría disuelve el principio de autoridad y reconoce que cada persona está cualificada para producir sentido y contenido y no únicamente para reproducirlo. La Geometría nos pide que trabajemos, que busquemos, que probemos, que hagamos. Porque como dice el dicho masónico, “lo que haces, te hace”.

A medida que usa sus herramientas, el individuo deja de ser la parte indivisible más pequeña de un grupo (que es lo que significa individuo) para convertirse en adulto, en ser humano cuya identidad no se reduce a una pertenencia familiar, nacional, étnica o religiosa.

Esto es el pensamiento crítico, raíz de la expansión del conocimiento.

La Geometría en Masonería, el Arte Real, trata de un estilo de vida, de una ética y de un método. Las personas que la practican no buscan asemejarse a un modelo deseable, obligatorio y bien visto socialmente y saben resistir la presión del conformismo. No buscan la aprobación del grupo ni sentirse parte de los elegidos. No temen la exclusión ni ser condenados al ostracismo. Pretenden, en definitiva, ver con más claridad, dejar de mentir y de mentirse a sí mismos, liberarse de culpas y de excusas. No todos lo consiguen.

El modelo de relación entre personas que establece este método, que no es otra cosa que el método masónico, se fundamenta en la búsqueda de la unión en la diversidad.

Su contrario sería la unidad en la conformidad, o lo que es lo mismo, el modelo totalitario.